gato
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candado
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interrogante
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Un poco de historia sobre el escapismo

Las salas de escapismo aparecen por primera vez en Hungría, inspiradas en juegos de ordenador que plantean el reto de salir de varios espacios resolviendo enigmas, puzzles y trampas de distinto carácter. Llegan a Cataluña de la mano de Quim Clavell y Gergely Matravolgyi, que inauguran ParaPark en Barcelona. El éxito de la propuesta hace que aparezcan muchas más salas de escapismo por la capital catalana, y poco a poco también surgen en otras ciudades. Y es que muchos de los nuevos responsables de estas salas posteriores a ParaPark se animaron a crear su propio juego a raíz de su participación en este pionero del escapismo en nuestra tierra. Y como todos ellos, el equipo de Can Bruna, que no ha querido dejar pasar la oportunidad de poner ilusión y creatividad al servicio de un juego de escapismo propio, con la voluntad de generar interés entre la gente qua ya conocía este tipo de propuestas y también entre todos los que seáis novatos en el arte de fugaros.

Así pues, una sala de escapismo es un espacio ambientado en un tema, donde toda la decoración y el tejido de la trama están sujetos al tema base, bien diferente entre los juegos existentes. Este espacio puede ser dividido en habitaciones que los jugadores vais descubriendo a medida que el juego avanza, y cada una de ellas contiene enigmas y todo tipo de juegos de ingenio que hay que resolver para llegar a salir del espacio antes de que finalicen los 60 minutos. Siempre hay un responsable de la sala que se comunica con el grupo de jugadores desde fuera haciendo uso de sistemas diferentes según la sala, siempre con la idea de echar una mano enviando pistas y también resolviendo dudas que entre los jugadores vayan surgiendo.

La cuestión, al margen de si el grupo consigue o no salir antes de los 60 minutos, es no atascarse demasiado, que surja la sensación de evolucionar continuamente, de conseguir superar retos gracias a la cooperación entre los jugadores participantes. Porque es una actividad cooperativa y no competitiva, ideal para reforzar vínculos positivos entre grupos de amigos, familias y compañeros de trabajo.

Durante el tiempo de juego la desconexión del mundo exterior es completa, y la adrenalina va en crecimiento a medida que el cronómetro avanza. Se trata de una propuesta de ocio original, donde a diferencia del cine o el teatro, los que la disfrutáis no asumís un papel pasivo sino activo. Y es que sois los protagonistas de una historia que reclama vuestra destreza para conseguir un propósito principal, escapar, y en el caso de Can Bruna también un reto añadido: rescatar el libro de brebajes de la abuela Flora. Emoción y acción aseguradas para todos aquellos que os atreváis a jugar!

¿Qué es una sala de escapismo?

Un espacio ambientado según el tema de juego escogido, donde entran participantes con el fin de superar una serie de pruebas de ingenio para salir antes de una hora. Se trata de una propuesta de ocio divertida y emocionante, con origen húngaro y que está resultando un éxito por toda Europa.

Una vez dentro … ¿Se puede salir en cualquier momento?

Sí. Pulsando un botón rojo que antes de iniciarse el juego se indica dónde se encuentra, la puerta de entrada al espacio ambientado de juego se abre inmediatamente, sin necesidad de ningún código ni ninguna clave. Entonces, en caso de indisposición o de cualquier incidencia, desde dentro los participantes siempre tendréis la opción de salir.

¿Cuánto tiempo dura la experiencia?

En total un máximo de una hora y media (1h30min.)

Hay que contar el tiempo de recibimiento con las indicaciones oportunas previas al juego (de 10 a 15 minutos), el tiempo de juego (máximo 60 minutos) y el tiempo posterior al juego (de 10 a 15 minutos), que sirve para hacer intercambio de opiniones y para resolver las pruebas en caso de no haber conseguido salir pasados ​​los 60 minutos.

¿Qué pasa si tras 60 minutos no hemos logrado salir?

No os preocupéis, que no os quedaréis indefinidamente! Ni os vamos a castigar, ni volveréis  a empezar, ni os tocará limpiar las huellas dactilares! Simplemente entrará la persona que os habrá seguido desde fuera con el fin de ayudaros ahora ya desde dentro a resolver los enigmas que quedaban para lograr salir.

La cuestión es pasar un buen rato y sentir que constantemente se avanza, que el grupo funciona trabajando juntos y que ha sido capaz de llegar lejos superando retos constantes, con independencia de haber o no conseguido salir antes de los 60 minutos .

¿Qué aptitudes hay que tener, para jugar?

Es una propuesta apta para todos los que tengáis alma de aventureros, ganas de pasarlo bien resolviendo enigmas entre amigos. No es necesario reunir ninguna condición especial. No es un juego de fuerza para súper hombres! Ni es tampoco tan retorcido que esté a la altura de einsteins! De ninguna manera. Son fundamentales la observación y la asociación de ideas, capacidades universales que sumadas a la adrenalina de ir a contrarreloj … hacen de esta experiencia un reto que puede resultar emocionante para todos.

¿Cuántas personas podemos jugar?

La sala y el engranaje de enigmas están pensados ​​para un máximo de 5 personas por sesión. De todas formas aceptamos grupos de 6 abonando 15€ extra en efectivo en Can Bruna mismo una vez terminada la actividad, aunque no los recomendamos porque se produce demasiado trabajo en paralelo y a la salida uno puede tener la sensación de haberse perdido partes importantes del juego y de haber aportado poco. Es una lástima que esto ocurra teniendo en cuenta que se trata de una experiencia única, porque a Can Bruna no volveréis. Más de 6 personas ya no pueden participar en una sola sesión por una cuestión de seguridad y de disfrute de la actividad. No hacemos excepciones.

¿Pueden participar niños?

No se permite la participación de niños y niñas menores de 12 años. Y los que tengan un mínimo de 12 años deberán ir acompañados de un adulto para poder jugar. Hay que tener en cuenta que el reto supone una dificultad media que no es fácilmente asumible para los niños. El aburrimiento de no entender nada o la angustia de la cuenta atrás sin poder ayudar a resolver los enigmas pueden desencadenar sensaciones de frustración o rabia que conviertan el juego en una experiencia negativa. Además, dentro hay material valioso y delicado que conviene cuidar y que para los niños puede ser difícil de apreciar.

¿Pueden participar personas con movilidad reducida?

Sí. El local es a pie de calle y, una vez dentro, tanto el espacio de recepción como el baño y el espacio de juego están pensados ​​para que personas en silla de ruedas puedan participar de la actividad. Sin embargo, en algunas fases del juego, con el fin de hacer más accesibles ciertas pistas, conviene que haya al menos un acompañante sin silla de ruedas.

¿Es un juego competitivo?

No. La finalidad no es competir contra nadie, sino cooperar juntos para conseguir un reto común: escapar de la casa con el propósito añadido de encontrar el recetario de la abuela Flora y liberarlo de su escondite.

Es una experiencia que pone a prueba la habilidad de trabajar en grupo. Hay que informar correctamente, repartir tareas, saber delegar, asumir retos, tomar decisiones, ser pragmáticos, escuchar y valorar todas las opiniones, organizarse desde el primer momento, confiar los unos con los otros, aceptar los errores que se puedan dar, alentar a los más pesimistas, vencer los bloqueos, gestionar los nervios y la tensión en la parte final del juego … Toda una serie de aspectos que hacen de esta actividad, aparte de un divertimento fantástico para familia y amigos, un gran ejercicio de team building para todo tipo de empresas.

¿Da miedo?

En general, no da miedo. El juego se desarrolla con calma y la ambientación no tiene nada que ver con el horror. De todos modos, hacia la parte final del juego aparecen detalles de decoración un poco más tétricos. Se dan algunos efectos que generan tensión y se crea un clima de alarma que supone un aliciente añadido para los adultos, ya que los últimos minutos se hacen más emocionantes, pero asusta a los niños, cuya fantasía va más allá de lo que sugiere el juego. Aun así tened en cuenta que ningún fantasma atravesará paredes para perseguiros y haceros la vida imposible. Ni fantasmas … ni actores con sábanas encima.

¿Encontraremos animales, dentro?

No. Como máximo una mosca que se haya colado en verano.

¿Hay cámaras?

Sí, dentro del espacio de juego hay cámaras y micrófonos. Eso sí, únicamente para uso interno. La persona que os recibirá y le explicará el reto y la normativa del juego, también será la persona que esté vigilando todo lo que pase delante de una pantalla. Lo hará desde el área de control, en la zona de recepción, que está justo en frente del espacio de juego. El motivo es poder hacer un buen seguimiento de la acción y así facilitar pistas a los jugadores cuando se bloqueen, o para resolver cualquier imprevisto con rapidez y eficiencia. Las imágenes y el audio no se registran, por lo que no queda constancia audiovisual de la actividad.

Tampoco se grabarán imágenes por petición de los participantes, ya que el juego tiene sentido mientras se mantenga en secreto su interior. No podemos obviar la posibilidad de que las imágenes apareciesen y se propagasen por internet, de manera que todo el tiempo invertido en trazar la estrategia del reto dentro de la masía se iría al garete, puesto que se haría pública la resolución del juego.

Y los jugadores, ¿nos podremos comunicar con la persona del área de control?

Sí. Dispondréis de un walky para poder consultar todo lo que deseéis a la persona que le estará siguiendo el juego desde fuera.

¿Hay baño?

Hay un aseo también adaptado para personas en silla de ruedas, pero no está dentro del espacio de juego, sino en la zona de recepción. Esto significa que de necesitar ir, mejor hacerlo antes o después de la actividad dentro de la masía, durante el tiempo de introducción al juego o ya luego, mientras se da el intercambio de opiniones final. De lo contrario os podéis perder parte de la acción por tener que pulsar el botón rojo de salida de emergencia y ausentaros un rato. Vamos, una lástima. Ah, y en el baño no hay ni cámaras ni micrófonos, tranquilos!

¿Tenemos que disfrazarnos?

No. Ni os lo propondremos antes del juego ni es necesario. De todos modos, si os apetece venir con ropa o elementos relacionados con la temática, adelante!

¿Es necesario saber catalán o castellano, para poder jugar?

No. Las pruebas de ingenio se pueden resolver con independencia de los idiomas que dominen los jugadores, y las pistas, en caso de necesitarlas, se pueden facilitar en catalán, castellano e inglés.

¿Hay plaza privada de aparcamiento?

De momento, no. Pero justo en la calle de atrás de Can Bruna, la calle del Cid, hay un parking de zona azul donde siempre suele haber plazas libres. Y con un poco de suerte, encontraréis un espacio libre y gratuito en las calles adyacentes.

¿Se puede regalar la experiencia de Can Bruna?

Por supuesto!

¿Se puede pagar en Can Bruna mismo?

No. La reserva y pago de la actividad, sea o no un regalo, se lleva a cabo previamente al día del juego. La reserva se ejecuta por internet accediendo a la página de reservas de nuestra web www.canbruna.cat, y el pago se puede hacer en el mismo instante de la reserva, también desde la web o bien por transferencia bancaria. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que si se escoge realizar el pago por transferencia bancaria el importe tarda hasta 72 horas en hacerse efectivo, en algunos casos, así que conviene reservar con tiempo y no un par de días antes.  Para poder jugar siempre es necesario que la organización haya recibido el importe de la reserva.

Queremos cambiar la fecha de reserva. ¿Como lo hacemos?

Poneos en contacto con nosotros vía correo electrónico, canbruna@canbruna.cat, y comentadnos el caso. No debería haber ningún problema para cambiar la fecha, siempre que la fecha alternativa que se quiera seleccionar esté libre.

Queremos anular la reserva. ¿Nos devuelven el dinero?

Siempre que se avise vía correo electrónico, canbruna@canbruna.cat, con más de 5 días de antelación, sí, se devuelve el dinero. Pero tened en cuenta que la fecha de reserva se puede cambiar a coste cero si es que ha surgido cualquier imprevisto en la fecha prevista inicialmente. Cancelar una sesión cuando faltan 5 días o menos por la fecha de la actividad implica la imposibilidad de devolver el importe abonado. Sí se podrá cambiar la sesión por otra de disponible sólo en días laborables, excepto los viernes tarde y noche.